Pisaste mal. Un bordillo, un bache, un mal apoyo jugando. El tobillo se dobló, se hinchó como una pelota y se puso morado. Y alguien te dijo la frase que arruina más tobillos que las caídas: «eso es solo un esguince, reposo y ya».

Soy Sol García, fisioterapeuta con más de 20 años tratando a deportistas de élite, del circuito ATP al Atlético de Madrid. Y te voy a decir lo que ese consejo calla: un esguince mal recuperado es la puerta de entrada al tobillo que se tuerce «solo» cada pocos meses.

Esguince de tobillo con hematoma e hinchazón
El morado asusta, pero lo importante no es el color: es cómo lo recuperas.

¿Qué es un esguince y por qué el reposo total es mala idea?

Un esguince es un estiramiento o rotura parcial de los ligamentos que sujetan el tobillo, casi siempre los de la cara externa. Duele, se hincha y a veces se pone morado hasta el pie. Hasta ahí, lo normal.

El problema es lo que se hace después. Semanas de reposo absoluto y tobillera «por si acaso» dejan un ligamento cicatrizado pero un tobillo dormido: sin fuerza y sin propiocepción, que es el sistema que le avisa a tu cerebro de cómo estás pisando. Resultado: el siguiente esguince está esperando a la vuelta de la esquina. Por eso hay gente que lleva «toda la vida» torciéndose el mismo tobillo.

Señales de que tu esguince necesita trabajo (no solo tiempo)

Cómo lo trato contigo, por videollamada

  1. Te valoro. Miro la hinchazón, la movilidad, el apoyo y descarto señales que pidan una prueba presencial.
  2. Fase de calma. Te digo exactamente qué hacer los primeros días: cuánto apoyar, cómo mover y qué no hacer (spoiler: reposo absoluto, no).
  3. Fuerza y propiocepción. Ejercicios progresivos en casa, conmigo guiándote, para que el tobillo vuelva a ser de fiar.
  4. Vuelta a tu actividad. Caminar, correr o saltar: te marco cuándo y cómo, sin prisas pero sin miedo.
Valoración y movilización de tobillo tras un esguince
Un tobillo bien valorado es un tobillo que no repite.

¿Un esguince se puede tratar online de verdad?

Sí. Lo que recupera un esguince —el trabajo progresivo de fuerza, equilibrio y confianza— se hace con tu cuerpo y cosas que ya tienes en casa. Por videollamada veo cómo apoyas, corrijo el ejercicio en el momento y ajusto el plan cada semana. Y si en la valoración veo algo que necesita atención presencial (una posible fractura, por ejemplo), te lo digo sin rodeos.

«Llevo años acudiendo y aconsejo a mis jugadoras que vayan: las recuperan sin recaídas.» — David, entrenador de voleibol

Recupera un tobillo de fiar

El esguince ya está hecho. Lo único que puedes decidir ahora es si lo recuperas bien o si lo repites. Empecemos.

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