
Te agachaste a coger una caja. O a atarte un zapato. Una tontería.
Y ahí estás: clavado, sin poder enderezarte, andando como si tuvieras 90 años.
Eso es un lumbago agudo. Y lo que hagas las próximas 48 horas decide si se te pasa en 4 días o te arruina la semana.
Soy Sol García, fisioterapeuta. Te lo cuento sin rodeos.
Lo primero: no te metas en la cama
Es lo que te pide el cuerpo. Y es el error nº 1.
Cuanto más quieta te quedas, más se agarrota la espalda. El movimiento suave es medicina. Levántate, anda por casa, cambia de postura cada rato.
Calor, no hielo
Para un lumbago que sale de un mal gesto, el calor gana. Una manta eléctrica, una ducha caliente larga. Relaja la musculatura que se ha puesto en guardia.
El hielo, guárdalo para los golpes.
Cómo dormir sin sufrir
De lado, con una almohada entre las rodillas. O boca arriba, con un cojín bajo las piernas. Nada de boca abajo: es lo peor para tu zona lumbar.
Cuándo deja de ser «solo un lumbago»
Si el dolor baja por la pierna, si notas hormigueo, si pierdes fuerza o si no mejora nada en 3-4 días: deja de tirar de ibuprofeno y que te vean.
Y aquí entro yo
La mayoría de los lumbagos se resuelven con un plan de movimiento bien dado. Ni máquinas, ni diez masajes. Un plan.
Eso te lo guío por videollamada: te valoro, te digo qué te pasa y te doy los ejercicios exactos para cada fase. Te lo explico entero en mi página de fisioterapia online para el dolor lumbar.
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